viernes, diciembre 23, 2011

Bipolar entre quedarme en España o irme a dar otra vuelta al mundo.

Hace aproximadamente un año regresaba a casa por Navidad, dando por finalizada mi vuelta al mundo. Toca, cómo no, echar la vista atrás para saber si mereció la pena volver o quedarme, o si aún me estoy arrepintiendo y me gustaría volver a irme.

Estos son los motivos por los que sí me iría:

Primero, los buenos recuerdos:


Segundo, los muy malos momentos que vivimos
Si os digo la verdad. Este país me deprime. A pesar de regresar con toda mi ilusión, optimismo y esperanza, como declaré en este post Nosotros tenemos el poder contra la crisis , he tenido que agachar las orejas y reconocer que aquí no hay dios que levante cabeza, que por más que lo intentas muy pocas iniciativas salen adelante. He visto a algunos amigos caer, a todos retroceder en su bienestar, su status profesional y nuestros derechos laborales y sociales; he visto medios en los que he trabajado cerrar, como hoy mismo deja de publicar ADN; agencias de amigas que iban muy bien en la quiebra, editoriales negándose a publicar, directores de medios avergonzados por bajarnos cada día más las tarifas, empresarios negándose a pagar por el trabajo realizado a sus empleados (ni os cuento el dineral que me deben por varios lados).

He sacado ideas de debajo de las piedras para emprender por mí misma y siempre me he encontrado con un NO por respuesta. No hay dinero, no hay subvenciones, no hay ayudas, no hay nada. He propuesto 200 reportajes y ni siquiera me han contestado no gracias, pero luego los he visto publicados, por la escasa gente que ha quedado en las plantillas de los medios. Me han comprado reportajes que no cobraré hasta 2013, como si yo pudiera ir al supermercado y decirle que ya le pagaré en 2013, si acaso, puesto que yo tampoco tengo un contrato que me garantice que mi artículo lo cobraré finalmente.
Llevo desde enero de 2011 viviendo de la caridad de mi familia y de mis amigos, con casi 35 años. A duras penas he conseguido algo de trabajo para llenar la nevera sacando mi propio monedero. Y aún así, soy una privilegiada, porque tengo mucha gente que me apoya y confía en mí y me aguanta durante mis crisis, emocionales y económicas, que van ciertamente vinculadas.


Al Sur del Sur, Conil.
Imag1095
Me he venido a vivir a una esquina en el mapa, en un pueblo de Cádiz, porque, aparte de poder tomar el sol desnuda y bañarme en vísperas de Navidad a 22ºC, es bastante más barato que el norte, especialmente que Barcelona. Y mi calidad de vida aquí es muy superior por muchísimo menos dinero. Pero aún así, si algún día me planteara tener hijos, tendría que renunciar a la idea, porque si tengo que llamar a mi madre para llegar a fin de mes, a ver cómo mantengo yo a la criatura, no voy a estar dándole la teta hasta que empiece la carrera.

Y lo peor no es mi situación. Sino saber que hay millones de personas que están en condiciones infinitamente más jodidas que la mía. Millones de jóvenes desempleados y subempleados que estamos abocados a emigrar a países donde valoren algo todo lo que hemos estudiado y lo que nuestros padres han invertido en nuestro desarrollo personal. Miles de mayores desahuciados que están echando de sus casas. Millones de cabezas de familia (hombres y mujeres) que no pueden trabajar por más que lo deseen e incluso necesitan cometer pequeños hurtos para poder alimentar a sus familias.
Imag0291


Nos han precarizado, nos están quitando todo, especialmente nuestros derechos, para poder tenernos atemorizados y esclavizarnos a la manera del s.XXI. A la mayoría ahora ya no nos queda nada que perder, así que más nos valdría seguir demostrando que estamos INDIGNADOS y no les vamos a permitir que sigan saqueando hasta nuestra esperanza por volver a vivir una existencia digna.
Y eso es lo que le pido a Papá Noel, al Año Nuevo y a los Reyes Magos. Qué nos traigan de vuelta nuestra dignidad, nuestros derechos, la tranquilidad de saber que al mes siguiente cobraremos por nuestro trabajo. Y la paz mental, por favor, la paz mental para que podamos todos dormir bien por las noches.

Así que SÍ, me arrepiento de haber vuelto a este país de mierda.


PERO NO. Estoy contenta de haber vuelto porque aquí está la gente que más quiero y porque vivo en el puto paraíso, sin parangón después de haber visto muchísimo más que las Siete Maravillas del Mundo.

Y para dejaros buen sabor de boca, estos son los motivos por los que me quedé, y me seguiré quedando:

video


Feliz 2012, por si se cumple la profecía maya, aprovechémoslo a tope.